¿Cómo combatir la depresión postvacacional?

¿Acabas de llegar de vacaciones? ¿Tienes estrés, estás triste y no te encuentras con ganas de nada? Sentimos decirte que tienes la indeseable depresión postvacacional.

Que mal nos sienta volver a la rutina. Las vacaciones se nos hacen demasiado cortas y retomar el trabajo o los estudios es algo que nos produce un mal sentimiento interno que puede quedarse durante bastante tiempo. Además de esto, puede ser que no durmamos bien o que nos surjan determinados problemas gastrointestinales. ¿Qué nos pasa? ¿Cuánto va a durar esta agonía?

Hombre con las manos en la cara, representando la depresión postvacacional.

La famosa depresión postvacacional está detrás de todo lo que te acabamos de comentar. Este síndrome marca la vuelta de vacaciones de millones de personas todos los años. Pero, ¿qué es exactamente este trastorno? ¿Afecta a todo el mundo por igual? ¿Cómo combatirlo? Para contestar a estas preguntas, no pierdas detalle de lo que te explicamos a continuación.

¿Qué es el síndrome postvacacional?

Imposible que no hayas oído hablar de ello. Tras las vacaciones veraniegas, invernales e, incluso, las de Semana Santa, los telediarios nos bombardean con reportajes y noticias donde esta depresión es la principal protagonista informativa. A pesar de ello, no nos termina de quedar claro qué es la depresión postvacacional… ¡Tranquilo, en este artículo te lo aclaramos!

Toda aquella persona que, cuando regresa de vacaciones, presenta síntomas psíquicos y físicos que le impiden retomar sus responsabilidades laborales como debería, sufre este trastorno. ¿Qué tipos de síntomas exactamente? Son diversos, por ejemplo sensación de apatía, desánimo, irritabilidad, complicaciones a la hora de relacionarse con los demás o falta de sueño.

El trabajo se nos hace cuesta arriba, caemos en la depresión más absoluta y añoramos aquellos fantásticos días estivales que se nos han pasado volando. Muchos psiquiatras y psicólogos asemejan el síndrome postvacacional con la depresión clínica, ya que los síntomas son muy parecidos.

Pero no siempre que se regresa de vacaciones da pereza y desánimo retomar la rutina laboral. ¿Por qué? Porque la depresión postvacacional aparece después de haber disfrutado de unas vacaciones prolongadas –normalmente, que superen los siete días-. Además, el período que tardamos en recuperarnos de este síndrome suele variar entre una y dos semanas. ¿Alguna vez has tenido esta desagradable sensación?

Hombre que tiene depresión se lleva la mano a la cara.

¿Cómo evitar la depresión postvacacional?

Probablemente, te hayas preguntado más de una vez qué puedes hacer para ahorrarte esta sensación tan poco deseable. Estamos seguros de que los consejos para evitar la depresión postvacacional te ayudarán mucho en tu próximo regreso de vacaciones.

Regresar de las vacaciones unos días antes

En general, tenemos una mala costumbre: incorporarnos al trabajo el día siguiente de volver de vacaciones. Lo hacemos porque, de esta manera, aprovechamos las jornadas estivales al máximo; no desaprovechamos ni un segundo. Sin embargo, no somos conscientes de que esta práctica puede ir en nuestra contra. Volver “el día de antes” es responsable de múltiples depresiones postvacacionales.

Por ello, un buen consejo es regresar con unos días de antelación para mentalizarnos física y mentalmente de que la rutina se acerca. De esta forma, tendremos una actitud más positiva y nos reincorporaremos mejor a nuestro trabajo.

Chica volviendo de vacaciones en el aeropuerto.

Incorporarse al trabajo con la semana empezada

Otra práctica que favorece la aparición del síndrome postvacacional es la de volver a la rutina un lunes. Puede parecer absurdo, pero comenzar el trabajo el primer día de la semana tras un periodo estival largo cuesta más de lo que creemos y puede ocasionar este trastorno.

Lo mejor que podemos hacer es regresar en mitad de semana. Volver un miércoles o un jueves provocará que la primera semana de trabajo se haga más corta y que no caigamos en las redes de la depresión postvacacional.

Dividir el período vacacional

Según diversos estudios, aquellas personas que tienden a no repartir sus vacaciones a lo largo del año, sustentan más probabilidades de caer en la depresión postvacacional. Además, cuanto más largo es el período de vacaciones del que disfrutamos, más opciones hay de que suframos este síndrome.

¿Qué es lo mejor? Repartirnos las vacaciones todo lo que podamos. Por ejemplo, en verano es aconsejable hacer varias escapadas cortas en meses distintos y no gastar todos los días libres (aunque no suele darse este caso).

Calendario de los meses de mayo, junio, julio y agosto.

Acostumbrarse a madrugar días antes de volver

Tendrás muy complicada la vuelta a la rutina si tu horario laboral empieza cuando las calles aún no están puestas. Una opción para mejorar este panorama es madrugar días antes de volver al trabajo. Pocas personas se levantan temprano en sus vacaciones, pero es una práctica muy útil para evitar posteriores síndromes postvacacionales.

La complicación viene cuando has hecho un viaje en el que había desfase horario. Dicho desfase puede afectar a la capacidad para dormir en un horario habitual, y todo ello contribuye a sufrir la depresión postvacacional. En este punto, sería conveniente regresar unos días antes de incorporarte a la rutina para adaptarte a la franja horaria nacional.

Hacer ejercicio durante las vacaciones

Mantener determinados hábitos de vida saludables debe ser una prioridad hasta en nuestras vacaciones. Hacer deporte es una buena forma de desintoxicarte de las pesadas comidas de las que gozas en vacaciones y permite sentirte bien contigo mismo. Desprendernos de las endorfinas que provoca hacer ejercicio físico te permitirá evitar una posible futura depresión postvacacional.

Cualquier época del año es buena para practicar deporte. Por ejemplo, durante tus vacaciones de verano, tienes opciones estivales que solo puedes aprovechar en este período. Aquí te dejamos los 8 deportes acuáticos que puedes practicar en verano. Si te gustan las emociones, pero no tan intensas, entonces te recomendamos las 6 actividades acuáticas para practicar en verano.

Mujer practicando running con el sol de fondo.

Tener un trabajo que te llene

Sabemos que es complicado dar con tu trabajo ideal, pero luchar hasta lograrlo merece la pena. El hecho de que nuestro trabajo nos guste, evitará que nos sintamos deprimidos una vez hayamos agotado nuestros días estivales. ¡Ir feliz y con ilusión al trabajo es la mejor medicina contra el síndrome postvacacional!

¿Cómo superar la depresión postvacacional?

Todo lo que te hemos contado está muy bien, pero, ¿y si ya tenemos la depresión postvacacional? No es fácil salir de una situación así y más si no tienes en cuenta una serie de recomendaciones que te explicamos a continuación.

Realizar las tareas de forma gradual

No te estreses. Acabas de llegar al trabajo después de un largo período de tiempo de tranquilidad; es normal que tengas mucha tarea acumulada: correos electrónicos sin leer, muchos clientes a los que atender, papeles que se te salen por las orejas, etc. Es algo normal y lo peor que puedes hacer es agobiarte.

El mejor consejo que te podemos dar es que te tomes esta situación con paciencia y que ordenes las tareas de menor a mayor dificultad. Siempre hay que empezar por las más fáciles y agradables para hacer más llevadera la vuelta al trabajo y llevarlas a cabo de forma paulatina. También debes plantearte los objetivos a corto plazo, y no los objetivos a largo plazo.

Ordenador portátil Apple en una oficina.

Renovar el ambiente de trabajo

El síndrome postvacacional puede incrementarse más cuando volvemos a nuestro lugar de trabajo y vemos todo colocado como siempre. Una buena opción es renovar el ambiente laboral que tenemos a nuestro alrededor.

Colocar algún recuerdo de las vacaciones, cambiar el fondo de pantalla o reorganizar tu mesa de trabajo son tres consejos que te pueden ayudar a sentirte mejor. ¡El nuevo aire que le des a tu ambiente laboral te servirá de mucho!

No llevarse el trabajo a casa

Siempre prometemos que no lo vamos a hacer, pero al final acabamos haciéndolo una y otra vez. Llevarse el trabajo a casa no es bueno ni para la empresa ni para el trabajador –y más si ha regresado hace poco de sus vacaciones-.

El estrés y la angustia se apoderan del empleado y, como consecuencia, no acaba rindiendo como debería. Por todo esto, no te lleves el trabajo a casa: ¡ya se trabajan bastantes horas al día!

Hombre trabajando en su casa.

Organizar actividades gratificantes durante la semana

No todo es trabajo entre semana. Cuando acabes las primeras jornadas laborales “postvacaciones” debes de tener hueco para tu entretenimiento y diversión. No te limites a quedarte en casa viendo la televisión. ¡Debes aprovechar como se merece ese tiempo libre!

Queda con tus amigos o con tus familiares y haz planes que te resulten agradables. Gracias a ello, las vacaciones que concluiste hace poco pasarán a un segundo plano más rápido de lo que crees.

Mantener hábitos de vida saludables

Comer bien y mantenerse activo físicamente son dos consejos que debes tener siempre en mente. Te sentirás mejor, dormirás sin dar vueltas en la cama y combatirás la depresión postvacacional gracias a la liberación de endorfinas. Aquí puedes averiguar los consejos y las ventajas de hacer deporte en verano, época en la que más depresiones postvacacionales se dan.

Quedarse con los buenos recuerdos del viaje

Da rabia, pero siempre nos quedamos con lo peor. Nuestras vacaciones llegan a su fin y en nuestra cabeza solo pensamos que debemos volver a nuestras rutinarias obligaciones. Este es uno de los hechos que nos llevan a la depresión postvacacional.

Debemos quedarnos con los buenos momentos que hemos vivido durante esos días estivales con nuestra pareja, nuestros amigos o nuestra familia. Con este cambio de actitud, tu ánimo también lo hará y será muy difícil que la depresión persista durante mucho tiempo.

Una cámara y varias fotos de algunos viajes realizados en distintas partes del mundo.

Preparar tus próximas vacaciones

Las vacaciones que acabas de vivir ya son cosa del pasado. De nada sirve que te quedes deprimido por su efusividad. Ahora te toca volver al trabajo y pensar en los próximos días libres. Echa un vistazo a los destinos con los que sigues soñando visitar y empieza a mirar las fechas para volverte a ir.

Recuerda que en cualquier viaje largo que hagas al extranjero deberías tener muy presente la contratación de un seguro de viaje. Para saber todo lo referido a este tipo de seguro, aquí tienes todo lo que cubre y las exclusiones que tiene el seguro de viaje.

Acudir a un especialista

Con el paso de un par de semanas y aplicando los consejos que te hemos dado en los apartados anteriores, lo más normal es que la depresión postvacacional pase a la historia. No obstante, cabe la posibilidad de que este síndrome se mantenga contrapronóstico.  Es en este tipo de casos, debemos acudir a un especialista.

Llegar a este punto puede provocar síntomas preocupantes que debemos combatir: ansiedad, trastornos digestivos e, incluso, taquicardias. Un profesional nos ayudará a combatir esta agobiante sensación que se ha mantenido en nosotros más tiempo de lo esperado y nos recomendará terapias más específicas.

Recuerda que este tipo de servicios siempre salen más asequibles si se dispone de un seguro de salud. Acudir a un especialista nunca debe ser sinónimo de vergüenza, todos necesitamos ayuda profesional en algún momento de nuestra vida. Lo principal es que nos ayude y nos oriente para que superar esta situación poco agradable tras las vacaciones.

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