Cómo mantener el coche frío en verano

El calor es uno de los ingredientes que nunca falta en verano. Con él, nuestro coche se convierte en un horno infernal que puede alcanzar una temperatura inhumana. Te damos los consejos que debes saber para que el golpe de calor que sufra tu vehículo sea el menor posible.

Al igual que en casa, dónde nos refugiamos en el aire acondicionado para sobrellevar el calor en verano, nos ocurre algo parecido en la carretera cuando conducimos nuestro vehículo. De la misma forma que llevamos a cabo un catálogo de trucos en el que explicábamos Los 6 mejores consejos para ahorrar en el consumo del aire acondicionado, en esta ocasión te ofrecemos cuáles son los trucos ideales para mantener frío el coche en verano y bajar la temperatura para que ésta no sea un impedimento a la hora de conducir.

Todos los que hemos aparcado nuestro vehículo en la calle cuando el sol brilla de forma intensa, somos conocedores del calor que el vehículo concentra en su interior. El volante quema, las hebillas de los cinturones abrasan y el ambiente del vehículo te dificulta hasta respirar. Todo ello, complica mucho la conducción, sobre todo, los primeros minutos.

Sol veraniego sobre los coches de una carretera al atardecer

No podemos evitar que el sol siga cumpliendo su función, por lo que debemos adaptar nuestro vehículo a estas circunstancias climáticas. Para ello, te damos una serie de consejos que te serán muy útiles a la hora de coger el coche tras estar expuesto a estas condiciones. ¡Sigue estas recomendaciones para que coger el coche no se convierta en un verdadero infierno!

INFOGRAFÍA: TRUCOS PARA MANTENER TU COCHE FRÍO EN VERANO

Aparcar en la sombra o…

Es obvio, pero lo recordamos por si hay alguna duda. Al aparcar en la sombra, los rayos solares no penetrarán de forma tan directa en nuestro vehículo y la temperatura del mismo no ascenderá tanto.

Evitando esta exposición al sol, no solo reducirás la temperatura interna del coche. También reducirás los posibles daños que sufre la pintura del auto al estar largos periodos de tiempo recibiendo los rayos solares.

Es difícil encontrar lugares donde aparcar en los que haya sombra durante todo el día. Así que lo más inteligente es estacionar en aquellos donde no haya sol durante las horas de más calor (mediodía y horas posteriores).

Colocar parasoles delanteros y traseros

¿Y si no tenemos la suerte de aparcarlo en la sombra? Lo mínimo que debemos hacer es colocar un parasol delantero para que el volante no esté al rojo vivo cuando vayamos a conducir. Este elemento también disminuye los efectos solares, ya que evita que entre tanto calor en el coche.

Debemos colocar el parasol adecuadamente para evitar la entrada de cualquier rayo de sol. En el caso de no hacerlo así, perderá gran parte de su funcionalidad y la temperatura del auto seguirá siendo bastante elevada.

Un error muy frecuente es considerar que solo es necesaria la colocación de parasoles delanteros. El sol, sobre todo en horas centrales del día, entra en los coches por todas las zonas del mismo. Por este motivo, los parasoles traseros son claves para que el coche no alcance temperaturas demasiado elevadas. Durante el viaje, es recomendable emplear parasoles en las ventanillas laterales traseras.

Usar protectores de volante

Los protectores de volantes, además de ser elementos que favorecen la correcta higiene de tu coche, evitan que esta zona del coche concentre un calor excesivo. Su uso es recomendable en zonas donde las temperaturas son elevadas.

La funda en el volante ayuda a mantener una temperatura más idónea para la conducción del vehículo.

Bajar levemente las ventanillas

Cuando aparcas en una zona sin sombra, lo normal es que solo te limites a colocar el parasol delantero. Para complementar esta práctica y evitar tanto calor en el auto, tienes la opción de bajar levemente las ventanillas.

De esta forma, lograrás que el aire circule y, por lo tanto, que haga menos calor en el interior del coche. El principal inconveniente que conlleva esta práctica es el riesgo de robo. En el caso de que vivas en una zona con un alto índice de vandalismo, no te recomendamos que sigas este consejo.

Lavar el coche de forma frecuente

La higiene de tu coche es más importante de lo que crees para evitar unas temperaturas elevadas en el mismo. Cuando lavamos nuestro coche, logramos un mayor frescor en el interior del mismo.

Sin embargo, es una práctica más complicada de ejecutarse. No podemos permitirnos lavar el coche todos los días –además de que sería absurdo- y en las horas de demasiado calor el agua se evaporará demasiado rápido, por lo que no tendría ningún efecto. Pero hacerlo de forma más o menos frecuente ayuda a que la carrocería metálica de nuestro vehículo recobre temperaturas más bajas.

Lunas o cristales tintados

Aparte de ser un elemento decorativo del vehículo -que aporta elegancia para unos y agresividad o falta de gusto para otros-, lo cierto es que los cristales tintados son perfectos para reducir el efecto de los rayos ultravioletas del sol, y con ello reducir el calor que transmiten los mismos al interior de nuestro coche. ¡Es una opción muy acertada para que tu coche se mantenga algo más frío!

Aparcamiento de coches en un puerto pesquero.

Consejos para reducir la temperatura dentro del coche

Cuando ya hayamos seguido las recomendaciones anteriores y nos toque meternos en el coche para conducir de nuevo, hay que seguir unas pautas que nos permitirán enfriar el vehículo de la forma más rápida posible.

Mientras el aire acondicionado reduce de temperatura paulatinamente, lo mejor que podemos hacer es bajar las ventanillas y abrir las puertas antes de arrancar. Aunque aún tenemos un consejo mejor, antes siquiera de entrar al coche…

*El Truco japonés para bajar la temperatura del coche

Se trata de una técnica algo graciosa pero efectiva. Y que el pasado año se hizo viral en la red. Es tan sencilla como abrir completamente una de las ventanillas del coche. Y, a continuación, abrir y cerrar la puerta del lado contrario del coche 5 ó 6 veces.

Puede parecer absurdo, pero la verdad es que es muy efectivo (sin hacer milagros, por supuesto) y tiene una base científica. Con esta técnica vaciamos el coche de aire caliente que se ha concentrado en su interior. Al desplazar la puerta empujamos aire del exterior hacia el coche, que a su vez expulsa el aire caliente interno por la ventanilla que previamente habíamos abierto, para dejar espacio al aire que le introducimos con la puerta. No os perdáis el vídeo porque no tiene desperdicio.

Con todas estas prácticas, notarás de forma destacada cómo tu coche no alcanza temperaturas tan extremas. Hacer todo lo posible para conducir con un clima adecuado es clave para evitar accidentes en la carretera. En este sentido, un estudio reciente demostró que conducir con una temperatura elevada dentro del vehículo produce efectos similares a hacerlo bajo los efectos del alcohol.

Cómo mantener el coche frío en verano
5 (100%) 15 votes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *