Cómo conducir con hielo y nieve

El hielo y la nieve son dos grandes enemigos meteorológicos a la hora de utilizar nuestro vehículo. Si es posible, evita salir a la carretera ante estas adversidades, pero si debes desplazarte, ten siempre presente estos consejos al conducir con hielo y nieve.

Cómo conducir con hielo y nieve

Ser prudente no es sinónimo de tener miedo. Debemos circular siempre con precaución, pero debemos dejar los temores atrás, ya que pueden convertirse en nuestro peor enemigo.

Al circular por la carretera con fenómenos meteorológicos adversos, toda precaución es poca. El hielo y la nieve hacen que nuestro coche pierda su tracción en la calzada y que el vehículo se deslice, haciéndonos perder el control del automóvil.

Consejos imprescindibles para conducir con hielo y nieve

Siempre vienen bien algunos consejos para los días en los que la carretera se ve afectada por fenómenos climatológicos como el hielo o la nieve.

Antes de salir de casa: Vestimenta y calzado apropiados

El proceso para conducir con hielo y nieve comienza antes de salir de casa. Aunque parezca no tener demasiada importancia, la vestimenta, y sobre todo el calzado, al volante importa y mucho. La ropa debe ser ligera, pero que nos abrigue. Lo más importante es sentirnos cómodos para poder realizar todo tipo de movimientos sin ningún impedimento.

En cuanto al calzado, lo más recomendable es usar deportivas. Algo cómodo con lo que podamos sentir los pedales. Unas botas con suela dura y gruesa no son para nada recomendables para conducir.

¿Cómo quitar el hielo de nuestro parabrisas?

Cómo conducir con hielo y nieve

Para los que tienen su coche durmiendo a la intemperie, es muy común, encontrarse todas las mañanas con el parabrisas de su coche congelado. Un problema que debemos resolver antes de poner las manos al volante.

Rascar puede servirnos cuando tenemos una capa mínima de hielo que no ha llegado a formarse en bloque. De ahí en adelante, rascar se tornará en algo más que complicado.

¡El agua caliente no es una opción! Ya que el cambio brusco de temperatura puede provocar que nuestro parabrisas se agriete.

Una solución fácil y rápida es llevar siempre en la guantera un bote de alcohol. Echad un chorrito en la parte superior de vuestro parabrisas y veréis como poco a poco, según va bajando el alcohol, el hielo se irá deshaciendo.

En el Twitter oficial de la Guardia Civil, el año pasado por estas fechas, se compartió este método: “Con una mezcla de una parte de agua y dos de alcohol lo quitarás fácilmente”.

Consultar el estado de las carreteras

La Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda estos días en su cuenta oficial de Twitter el significado de los colores y niveles para conducir con hielo y nieve.

El nivel negro significa que la carretera está cortada debido al gran espesor de la nieve o el hielo. El riesgo de quedarse inmovilizado es alto. En caso de quedarnos bloqueados deberemos permanecer en el vehículo utilizando el motor solo para disponer de calefacción.

El nivel rojo obliga al uso de cadenas o neumáticos de invierno. La velocidad no se podrá rebasar de los 30km/h y los vehículos articulados, camiones y autobuses no podrán circular.

El nivel amarillo prohíbe la circulación a camiones y vehículos articulados. Los turismos y autobuses no podrán pasar de 60km/h. Se recomienda evitar las maniobras bruscas y disminuir la velocidad en las curvas y descensos.

El nivel verde significa que comienza a nevar. Se prohíbe superar los 100km/h en autopistas y autovías y en el resto, no rebasar los 80km/h. Los camiones no podrán hacer adelantamientos y se mantendrán siempre en el carril derecho. Se recomienda evitar los puertos y estar atentos al parte meteorológico.

Twitter DGT

Neumáticos para conducir con hielo y nieve

Las ruedas de nuestro vehículo es algo imprescindible cuando conducimos entre hielo y nieve. Estas nos pueden salvar de muchos apuros. Se podría decir que es uno de los factores más importantes a tener en cuenta.

Durante la estación de invierno, cuando las temperaturas bajan de los 7ºC, se recomienda usar los llamados neumáticos de invierno.

¿Para qué sirven los neumáticos de invierno?

Este tipo de ruedas está pensado para los meses más fríos, en los que la nieve y el hielo nos  impiden circular con normalidad. Gracias a estos neumáticos, nuestro coche se agarra más a la carretera y la distancia de frenado es mucho menor que la efectuada con unas ruedas normales.

La diferencia con unos neumáticos normales es que los de invierno tienen unos surcos más profundos que permiten el mejor agarre en las peores condiciones. También tienen mayor número de “laminillas”, lo que permite deshacerse mucho mejor de la nieve.

El único inconveniente que se puede plantear a la hora de comprar unos neumáticos de invierno es la diferencia de precio con unos normales. Ya que asciende entre un 8% y un 15%. Pero… ¿vamos a ponerle precio a nuestra seguridad?

Para poder diferenciar un neumático de invierno de uno normal tendremos que buscar su símbolo identificativo. Se trata de una montaña junto a las letras M+S, que son las iniciales de barro y nieve en inglés.

Cómo conducir con hielo y nieve

Distancia de seguridad

La distancia de seguridad es un factor muy importante en la conducción que puede llegar a salvar muchas vidas. Cuando llueve, nieva o hiela, este factor debe multiplicarse, pues el peligro se agrava ante fenómenos meteorológicos.

Debemos guardar siempre una buena distancia de seguridad que nos permita frenar suavemente, evitando los frenazos inesperados que nos pueden hacer perder el control del vehículo.

Visibilidad: la importancia de las luces

Otro de los factores cruciales a tener en cuenta en la conducción con hielo y nieve es la visibilidad. Es muy importante que los vehículos que circulan por la carretera nos vean lo mejor posible. Para facilitar nuestra visibilidad lo mejor es encender las luces de cruce, e incluso las antiniebla si fuera necesario.

Los intermitentes también jugarán un papel decisivo. Señalizar nuestros movimientos siempre es importante, pero más aún cuando la visibilidad es baja. ¡Utiliza siempre los intermitentes para cualquier cambio de carril!

Circularemos siempre más seguros detrás de un coche bien visible guardando la distancia de seguridad apropiada. Así que enciende tus luces, ¡que no se gastan!

Conducción suave

La manera en la que conducimos es vital cuando el pavimento por el que circulamos se convierte en una pista de sky, o peor aún, en una pista de patinaje.

El embrague debe convertirse en nuestro aliado, así que cuidado con hacer un uso excesivo de él, pues puede acabar por declararnos la guerra y dejar que nuestro vehículo circule a sus anchas.

Para conducir con hielo y nieve lo mejor es utilizar marchas largas para que las ruedas se deslicen todo lo posible llegando a encontrar agarre en la carretera.

Para iniciar la marcha no aceleres, simplemente suelta muy lentamente el acelerador. Debemos intentar hacer uso del freno lo menos posible y evitar los adelantamientos bruscos. No tengas prisa.

Conducir con nieve

Tipos de cadenas para conducir con hielo y nieve

Cuando la nieve o el hielo empiezan a formar parte de nuestra vida cotidiana debido a la zona en la que vivimos o que frecuentamos con bastante regularidad, lo mejor es estar bien preparados.

La tecnología nos facilita mucho esta labor hoy en día con los llamados neumáticos de invierno y con todo tipo de cadenas, que aunque no son obligatorias es muy recomendable llevarlas en el maletero en estos días tan fríos – desde noviembre hasta marzo aproximadamente-.

Cadenas tradicionales

La alternativa más utilizada a los neumáticos de invierno son las antiguas cadenas metálicas, las de toda la vida.

En ocasiones, y en algunas vías, la señalización obliga al uso de cadenas (a excepción de los vehículos que lleven neumáticos de invierno). Si se incumple esta señalización y se circula sin cadenas nos arriesguemos a que nos pongan una multa de unos 200€ aproximadamente.

Cadenas textiles

Siguiendo muy de cerca a las cadenas metálicas nos encontramos con las cadenas textiles. Algo más caras que las anteriores pero mucho más fáciles de poner.

Son muy útiles en los trayectos cortos, no ocupan demasiado espacio en el maletero e incluso se pueden lavar y secar.

Son muy resistentes y evitan las vibraciones que provocan las cadenas metálicas.

Cadena líquida

La solución más fácil y rápida para salir de una situación complicada en la que aún no son obligatorias las cadenas, la tiene las llamadas cadenas líquidas. Se trata de un spray que se aplica sobre la banda de rodadura y sirve para aumentar la adherencia de forma puntual.

No se trata de una alternativa a las cadenas, pero si de un método que nos puede salvar en alguna ocasión que otra.

¿Cómo se ponen las cadenas?

Cadenas para la nieve.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que si la carretera no está aún cubierta de nieve y ponemos las cadenas, estas pueden estropearse llegando incluso a dañar las ruedas y la suspensión del vehículo.

Pero tampoco debemos dejar que la capa de nieve sea demasiado gruesa, ya que entonces se complicará el proceso.

Las cadenas deben ponerse siempre en las ruedas de tracción, que dependiendo de cada coche serán las delanteras o las traseras. En el caso de un vehículo 4×4 lo ideal sería poner las cadenas en las 4 ruedas, si no tenemos para todos los neumáticos será mejor optar por las ruedas delanteras.

Para colocar las cadenas, previamente deberemos señalizar nuestra parada con el triángulo de emergencia. No debemos olvidarnos de los guantes y lo más importante: tener paciencia. La primera vez puede llevarnos algo más de tiempo.

Debemos extender la cadena sobre la rueda motriz, pasándola por la parte interior de la rueda. A continuación levantamos la cadena por los extremos hasta la parte superior del neumático. Una vez puesta la cadena comprobaremos que haya quedado bien extendida y centrada y pasamos a unir las dos anillas de sujeción de color, dejando la cadena cerrada en el exterior. Por último, pasaremos la cadena de color a través del tensor, enganchándola a cualquier extremo siempre que quede bien estirada.

¡No olvidemos retirar el triángulo antes de volver a nuestro vehículo!

La velocidad máxima a la que se puede circular con cadenas es a 50 km/h ya que podemos dañar nuestros neumáticos si superamos este límite.

En definitiva, conducir con hielo y nieve es bastante arriesgado. Como hemos dicho al principio, si podemos evitar salir a la carretera en estas condiciones será lo más recomendable. Si queréis saber consejos sobre como conducir con lluvia no os perdáis este artículo: 9 consejos para conducir con lluvia.

Banner comparador de seguros de todo tipo de vehículos: coches, camiones y motos.

5 (100%) 14 votes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *