Las 11 Expresiones Populares más divertidas sobre Perros

Son muchas las expresiones en las que nombramos a los perros para querer expresar distintos sentimientos, emociones o situaciones vitales. ¿Conoces la procedencia de estos dichos que utilizas habitualmente sin darte cuenta?

¡Pobres perros! No solo tienen que aguantar nuestros cabreos y nuestras malas caras de vez en cuando, sino también que utilicemos frases que –en muchas ocasiones- no les ponen en muy buen lugar. De forma habitual y para expresar distintas situaciones, nombramos a los canes en oraciones populares que han permanecido en nuestro idioma con el paso del tiempo.

Carlino sonriendo.

Empleamos más dichos de los que te imaginas. Sin embargo, en la mayoría de los casos, aunque las utilicemos en nuestro día a día, no tenemos bien claro qué significan estas frases y cuál es su procedencia. ¿Conoces los dichos a los que nos referimos? ¿Quieres conocer cuáles son los que más utilizamos? ¡Sigue leyendo y averígualo!

Estar canino

Vamos con la primera de las expresiones del artículo: “estoy canino”. Estamos seguros de que habrás utilizado esta expresión más veces de las que eres consciente. En este caso, nombrar a nuestros fieles compañeros puede tener significados distintos.

Te ponemos en situación. Llevas varias horas sin comer y tu estómago ruge como si de un león se tratase. Es en este caso cuando dices: “tengo que ir a comer algo que estoy canino”. Por lo tanto, un uso aceptado popularmente de “estar canino” es el de estar hambriento.

Pero este no es lo único que se puede transmitir a partir de esta curiosa frase. Según el Diccionario Español Actual (DEA) –publicado en 1999- el significado concreto del dicho “estar canino” está relacionado con “no tener dinero”. Es decir, que de las dos corrientes de significado que engloba esta frase popularmente, solo una está registrada en el DEA.

Aun así, esta expresión se siguen empleando para comunicar las dos cosas, sin tener mayor aceptación una que otra popularmente hablando. ¿Tienes hambre? ¿No puedes pagar la ronda de cervezas en el bar? En cualquiera de los dos casos, ¡estás canino!

Perro ladrador, poco mordedor

Seguramente conozcas a alguien que habla más de la cuenta, sobre todo para amenazar al resto. Sin embargo, cuando llega la hora de la verdad, dicha persona no cumple lo prometido con sus palabras. Es en estas situaciones cuando se dice el refrán “perro ladrador, poco mordedor”.

Mucho hablan y poco hacen. Lo mismo ocurre con los perros que ladran continuamente. En la mayoría de los casos, un perro que ladra bastante, tiene miedo y lo que quiere es que el peligro se aleje de él. Pocas son las situaciones en las que los canes ladradores muerden a la persona a la que se revelan (puede que no sea el caso del pastor alemán de la foto). ¿Conoces algún perro que ladre y que muerda? ¡Siempre hay alguna excepción a la regla!

Pastor alemán ladrando efusivamente.

Hacer un día de perros

Siempre que nos levantamos con un día lluvioso y cubierto de nubes o con un exceso de calor sofocante, una de las expresiones que se nos viene a la cabeza es: ¡hace un día de perros! Este dicho se emplea siempre que consideramos que hace mal tiempo, ya sea por frío o por calor. Pero, ¿utilizamos esta expresión de forma precisa?

Para contestarnos a esta pregunta debemos remontarnos a los orígenes de la oración en sí. Esta frase popular nació hace unos 5.300 años, cuando los calendarios eran astronómicos y los pueblos se guiaban a través de la posición de las estrellas y de las constelaciones. Cada estrella y cada constelación eran bautizadas con nombres que simbolizaban aquello a lo que se parecían (objetos, animales, paisajes, etc.).

La expresión “hace un día de perros” está directamente relacionada con la estrella Sirio, que es aquella que más brilla en la constelación de Canis Maior o Can Mayor (la constelación del perro). Los pueblos comenzaban a relacionar la aparición de esta estrella y de esta constelación con la llegada del estío (lo que hoy llamamos verano).

Por este motivo, el calor asfixiante y difícil de aguantar de esta época se empezó a conocer como canícula (denominación relacionada con el nombre de la constelación). En el habla popular, la expresión “días de canícula” se sustituyó por “días de perros”.

De esta forma, podemos decir que este dicho, originariamente, solo se empleaba en los días más calurosos. Con el paso del tiempo, la frase se transformó y se empezó a utilizar para referirse a cualquier día en el que hacía mal tiempo –sobre todo con fuertes lluvias y tormentas-. De una forma o de otra, ¡preferimos que no haga un día de perros nunca!

Como el perro del hortelano…

¿Eres como el perro del hortelano? ¿Ni comes ni dejas comer? Entonces estás impidiendo hacer a alguien una determinada cosa que tú tampoco estás realizando. Un ejemplo claro de lo que quiere decir este refrán lo encontramos en la obra Perro del Hortelano de Lope de Vega. En ella, Diana –condesa de Belflor- no puede amar a Teordoro –su secretario-, pero tampoco le deja amar ni ser amado por otra mujer.

Pero, ¿de dónde viene esta expresión? Tiene su explicación. Lo primero que hay que señalar es que un hortelano se trata de aquella persona que tiene una plantación de verduras, hortalizas, etc. Los perros eran utilizados por ellos para vigilar los huertos, puesto que no son vegetarianos. Su objetivo era impedir que otros animales comiesen los cultivos de su dueño. Por esta razón, cuando ocurre un símil parecido, se dice que esa persona es como el perro del hortelano. ¿Sorprendido por esta curiosidad? ¡Pues todavía quedan más expresiones!

Perro vigilando el campo que pertenece a su dueño. Representa una de las expresiones populares de perros: "El perro del hortelano, ni como ni deja comer".

A cara de perro

Cuando defiendes algo “a cara de perro”, lo haces de una forma ruda y sin concesiones. Estamos hablando de una frase que se emplea para señalar que una persona muestra una actitud dura y cruda, en la que se destaca la fortaleza tanto de su expresión corporal como de lo que señala con palabras.

La agresividad que ocasiona decir este dicho, suele aparecer en situaciones en las que alguien se enfrenta a temas trascendentes. Su relación con nuestro fieles compañeros es clara: todo perro guardián, ladra y muestra sus dientes al sentirse amenazado o al defender la propiedad en la que se encuentra. ¿Eres de los que defiende todo a cara de perro?

Tener más hambre que el perro de un ciego

Cuando señalamos que tenemos “más hambre que el perro de un ciego”, nuestra necesidad por llenar el estómago se convierte en un deseo insuperable. ¿Sabes por qué surgió esta frase?

En la actualidad, cualquier persona invidente es tratada igual que el resto. Pero esto no siempre ha sido así. Siglos atrás, en la Edad Media, las personas ciegas ocupaban el escalafón social de los marginados. Eran considerados portadores del mal de ojo y el resto de grupos sociales les daban la espalda.

Al tener muy pocos recursos económicos, el hambre del ciego estaba garantizada. En muchas ocasiones, las personas invidentes se acompañaban de un perro. La comida del can era más escasa que la que recibía su propio dueño, de ahí que surgiese la famosa frase “tengo más hambre que el perro de un ciego”.

Perro guía sentado en un jardín.

Más raro que un perro verde

Alguien que es considerado más raro que un perro verde por el resto de personas es visto como extraño, poco común o extraordinario. Los gustos, la vestimenta o la forma de ser de dicha persona son los factores en los que se fijan las personas para etiquetar en esta categoría a otras. Cuando las preferencias personales se desmarcan de los gustos mayoritarios sociales, la frase “eres más raro que un perro verde” sale a la luz.

¿Por qué un perro verde? Porque, cuando comenzó a emplearse la frase, no existían perros que contuvieran este tipo de pigmento en la piel. El can verde era un animal que no había sido visto nunca (de ahí se sacaba la rareza de la persona). Sin embargo, la realidad nos sorprende y nos trae situaciones con las que no contábamos.

Cada vez es más común que medios de comunicación y distintos perfiles en redes sociales nos comuniquen el nacimiento de cachorros de color verde. Es una alteración que dura pocos días y que se debe a una sustancia localizada en la placenta denominada biliverdina. Aquí tienes más información sobre los perros verdes.

Como el perro y el gato

Y, ¿cómo íbamos a hacer un artículo de estas características sin incluir esta frase? “Como el perro y el gato” es una de las expresiones más extendidas y empleadas en nuestro país. Cuando dos personas discuten, nunca se ponen de acuerdo y tienen conflictos continuamente, entonces se llevan como el perro y el gato.

Comúnmente, los perros y los gatos no se llevan especialmente bien. La rivalidad entre ambos animales es de sobra conocida por todos, por ello, la frase de este apartado indica a la perfección los desacuerdos entre dos personas que no se llevan muy bien. No obstante, siempre hay excepciones que acaban sentenciando este tipo de dichos. ¡En esta foto tienes la prueba!

Perro besando a un gato.

A perro flaco todo son pulgas

Es una expresión que se dice cuando a alguien no le están yendo bien las cosas. En muchas ocasiones, nos encontramos débiles y vulnerables. Por si esto fuera poco, nuestro entorno no nos favorece y todo se vuelve en nuestra contra. Surgen dificultades y problemas que se suman a esa negativa situación en la que nos encontrábamos. Cuando sintamos algo parecido, nos vendrá al pelo decir que “a perro flaco todo son pulgas”.

¿Cuál es el significado literal de este refrán? Un perro delgado, callejero, sucio y abandonado ya tiene los suficientes problemas viviendo en esas condiciones. Pues bien, a todas esas desgracias, se le deben sumar las pulgas. Estos diminutos insectos no eligen al perro limpio y bien cuidado para vivir, sino al perro que mayores problemas tiene. ¡Cuánto menos se identifique esta frase con tu vida mejor!

Eres un perro

Cuando te dicen que “eres un perro”, aunque quieras mucho a estos animales, no te están halagando. Este dicho se centra en la parte más perezosa y holgazana de nuestros fieles compañeros.

¿Quién no ha contemplado el descanso placentero que determinados perros tienen a lo largo del día? Siempre hay alguno de nuestro entorno que se pasa día y noche durmiendo o tirado en el suelo –sobre todo, si su edad es bastante elevada-. Esa vaguería es la que se transmite al señalar que alguien “es un perro”. ¿Conoces a alguien que lo sea? ¡Seguro que sí!

A otro perro con ese hueso

Quizás sea una de las expresiones menos conocidas de todas las que hemos incluido en este artículo, pero tampoco podía faltar. Cuando alguien te intenta engañar, pero no caes en su trampa, una buena contestación puede ser: “a otro perro con ese hueso”. Con ello, queremos decir que la mentira no ha colado y que pruebe con otras personas, ya que nosotros no tiene nada que hacer.

La ingenuidad de determinados perros es la clave de este refrán. Cuando ven algo que se parece a un hueso, salen corriendo a por ello. Nosotros seríamos un can que sabe de sobra que eso que nos muestran no es un hueso y ofrecemos a la persona que nos intenta engañar que pruebe con otro perro. ¿Conocías este dicho?

Bordier Colie transportando un hueso.

Todas estas expresiones las utilizamos continuamente en nuestro día a día. Algunas son más populares que otras, lo que está claro es que, de una forma o de otra, tenemos presentes a nuestros fieles compañeros hasta en nuestro lenguaje. ¿Conoces algún dicho o refrán más que no esté en nuestra lista? ¡Compártelo con nosotros!

Después de haber contemplado las expresiones populares más divertidas sobre perros, quizás te apetezca conocer los 10 perros más famosos de la televisión. Goofy, Scooby-Doo y muchos más canes han marcado nuestra infancia. ¡Descubre todo sobre ellos!

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