Los 10 fraudes al seguro más sorprendentes de los últimos años

La imaginación no tiene límites y la picaresca española ha llegado en ocasiones a extremos inesperados, incluso rozando lo cómico.

Desde simulaciones de atropellos hasta operaciones de hemorroides inexistentes. Todos tenían un objetivo: estafar.

Los atropellos simulados son uno de los fraudes al seguro más comunes.

Los atropellos simulados son uno de los fraudes al seguro más comunes.

Se puede decir que el fraude al seguro ha existido desde siempre. Las compañías se han esforzado (y se esfuerzan) en desmantelar este tipo de tramas con sucesivas investigaciones que, en algunas ocasiones, han servido para destapar algunos de los casos de estafa más sorprendentes y estrambóticos que probablemente hayamos podido recordar.

En nuestro país, la picaresca española se ha encargado de ejecutar algunos guiones que ni siquiera expertos como Woody Allen, Quentin Tarantino o Paul Schrader quizás hayan imaginado. Siguiendo con el símil del cine, el problema de estos engaños no reside en el guión, sino más bien en la dirección. Ya sea por acabar mal ejecutados o por errores que resquebrajaron su credibilidad, las entidades han ido descubriendo cada año fraudes al seguro que podrían servir fácilmente como tramas de algunas de las películas más absurdas.

Aún así, no es de extrañar que muchos intenten rentabilizar la prima que el seguro abona anualmente mediante este tipo de situaciones forzosas. Es curioso que en España se trate como un tema socialmente aceptado, al contrario que en otros países europeos. Prueba de ello es el continuo intento de las compañías para llevar a cabo medidas sofisticadas que consigan evitar o localizar estos fraudes.

De hecho, cada año se celebra el Concurso Sectorial de detección de fraudes, que organiza la Investigación Cooperativa de Entidades Aseguradoras (ICEA), y en el que se galardonan incluso los casos más llamativos o que más méritos han supuesto a las entidades aseguradoras en su investigación.

Algunos de ellos ya se encuentran dentro de una lista inolvidable de fraudes al seguro, a veces sorprendentes, a veces también absurdos, que detallamos a continuación.

Algunos han llegado a lanzar su coche por un barranco para simular un accidente.

Algunos han llegado a lanzar su coche por un barranco para simular un accidente.

1. Un accidente sin sentido y una amante como excusa

El accidente de tráfico más rocambolesco que uno se pueda imaginar. Una carretera convencional de Asturias fue testigo de ello. Según la víctima, el vehículo se salió de la vía, cayó a un terraplén y dio varias vueltas de campana. El coche era un amasijo de hierros cuando la documentación del siniestro llegó a manos de la aseguradora, mientras que el conductor sólo había sufrido un rasguño en la mano. Las sucesivas investigaciones permitieron descubrir que ese mismo coche había sufrido anteriormente un siniestro grave y que había sido declarado en situación de pérdida total.

La declaración del conductor fue que apenas 19 días después de aquel siniestro adquirió el coche, algo que para nada encajaba por los plazos de reparación y venta, insuficientes en ese espacio de tiempo. Además, los golpes del coche coincidían en buena medida con los que había padecido en el primer accidente.

Pero lo más sorprendente fue la declaración del asegurado, que alegó que se desplazaba a altas horas de la noche a un cercano pueblo para ver a una supuesta amante (decía tener en paralelo una pareja de carácter estable) y que había decidido emplear la vía secundaria en vez de la autovía para así evitar un peaje.

Finalmente, la compañía demostró que la factura de la compra del vehículo era falsa (el conductor decía que lo había comprado por 21.000 euros). El coche había sido adquirido por una cantidad muy inferior (2.400 €) en un amasijo de hierros. El intento de estafa se evidenció al probarse que el asegurado lo empujó por un barranco que encontró en una carretera aislada y con curvas.

2. El robo inventado de una discoteca

El propietario de una discoteca en La Coruña denunció un robo en su local tras encontrarse, según sus declaraciones, la puerta de emergencia forzada y buena parte del equipo de sonido y algunas botellas de bebida desaparecidas. Tras su investigación, la compañía comprobó que la puerta carecía de cerradura de seguridad, era de madera y no tenía plancha metálica antirrobo.

Un propietario de una discoteca llegó a denunciar un robo ficticio.

Un propietario de una discoteca llegó a denunciar un robo ficticio.

El asegurado, en lugar de presentar las facturas que demostraran la existencia del material, entregó un inventario que perfectamente podía haber sido confeccionado para la ocasión, algo que hizo sospechar a la entidad, que decidió contratar un investigador que terminó por destapar la venta de los materiales de la empresa protagonista a otra que a su vez era la propietaria y arrendadora del local donde estaba ubicado el negocio.

Los implicados presentaron unas facturas que resultaron ser falsas y emitidas por una tercera empresa que se encontraba en concurso de acreedores y sin actividad comercial desde hacía varios años.

3. La red especializada en simular atropellos

Las investigaciones detectaron en la provincia de Sevilla una sucesión de atropellos en los que los asegurados facilitaron además el mismo número de teléfono, lo que hizo sospechar a la aseguradora. Las mismas personas implicadas en sucesos distintos y separados en el tiempo facilitaron el mismo contacto, una vía que una vez descubierta, facilitó la localización de un tercer siniestro en el que uno de los asegurados reaparecía esta vez como lesionado (en lugar de como conductor) junto a otras seis víctimas.

Más tarde se confirmó que todos los implicados estaban relacionados entre sí y se habían implicado en más de 30 accidentes de tráfico. Se trata del destape de la existencia de una red de delincuentes especializados en simular atropellos. Alguno de los que la formaban había llegado a estar involucrado en más de 19 siniestros, en algunos como conductor y en otros como presunto peatón atropellado.

¿El resultado? la trama al descubierto y las falsas víctimas se vieron obligadas a renunciar a todas las indemnizaciones que reclamaron.

El primer premio fue para el caso de una red que simulaba atropellos.

El primer premio fue para el caso de una red que simulaba atropellos.

4. Operaciones de hemorroides… con cirugía estética

La compañía detectó una relación anómala en el seguro de reembolso de gastos médicos que reclamaban el reintegro de los gastos e indemnizaciones derivados de operaciones por hemorroides y fisura anal. Todos los casos provenían del mismo centro médico de Madrid y del mismo cirujano, y así varios casos idénticos identificados en los últimos cuatro años. El perfil del paciente siempre era el mismo: mujeres jóvenes, de posición socialeconómica parecida y aquejadas de problemas de hemorroides que ya habían sido tratadas sin éxito y con posterior intervención quirúrgica.

Un equipo de detectives destapó el entramado tras acudir a la clínica y solicitar información para una rinoplastia. El médico ofreció entonces a los detectives de incógnito una “pequeña triquiñuela” al presentar el parte del seguro. Les explicó que él se ocuparía de entregar la documentación como si fuera una intervención de cirugía general (supuesto cubierto por la póliza) en lugar de un caso de cirugía plástica (concepto no contemplado por el seguro).

Además, la aseguradora averiguó que el doctor no solo no realizaba intervenciones de hemorroides, sino que era especialista en cirugía estética. Las fotos colgadas en sus redes sociales le delataron. Tras quedar patente el fraude, se le reclamaron 35.000 euros al doctor por los perjuicios ocasionados.

Las hemorroides 'con' cirugía estética, uno de los fraudes más destacados.

Las hemorroides ‘con’ cirugía estética, uno de los fraudes más destacados.

5. Las lesiones fingidas en el metro

Todo comenzó con el reclamo de una indemnización por lesiones sufridas por agresión en el Metro de Madrid. La documentación aportada, además de estar borrosa, presentaba anotaciones de puño y letra realizadas por personas distintas, contenía numerosas faltas de ortografía e iba acompañada de informes médicos que habían sido realizados por especialistas que no eran los que correspondían para el tratamiento de las lesiones.

Los lesionados que simulaban en el metro, otro famoso caso.

Los lesionados que simulaban en el metro, otro famoso caso.

Mes y medio más tarde, el parte de un accidente de tráfico llegó a la aseguradora casi de la misma forma, con toda la documentación deslavazada, y con elementos coincidentes con el anterior siniestro (mismo tipo de pólizas, fecha de los dos siniestros próximas a la contratación de los seguros, mismo apellido de los implicados), algo muy llamativo al tratarse de dos casos en principio inconexos.

Dos meses después, un tercer parte por una colisión entre vehículos y su respectiva documentación enrevesada fue la gota que colmó el vaso.

Con ayuda del Metro de Madrid y de la Policía Municipal, la entidad comprobó la falsificación de la documentación de los siniestros y descubrió que los dos asegurados implicados eran hermanos, originarios de un país de Europa del Este y, además, que uno de ellos tenía antecedentes penales.

Se trataba de una banda que opera de forma que contrataban pólizas a través de internet empleando identidades ajenas, con datos ficticios o de personas a quienes habían robado el DNI. Cuando se registró el domicilio del asegurado y sus colaboradores, se localizó una maleta que contenía varias copias de documentación médica, bajas laborales e informes emitidos por varios hospitales a nombre de distintas personas (documentos de seguros, sellos e informes manipulados).

Todos los implicados fueron condenados por un delito continuado de falsedad en documentación mercantil, más un delito continuado de estafa.

6. La venta de unos motores robados

Un empresario de una provincia de Toledo denunció un saqueo de motores y cremalleras mecánicas de su nave industrial, una mercancía que había sido recibida sólo dos semanas antes. La aseguradora procedió a indemnizar al asegurado con 47.479 euros. Un tiempo después, el mismo protagonista denunció actos vandálicos sobre la nave y acusaba de los mismos a un tercero.

Al contactar con éste último, el presunto acusado negó la acusación y afirmó que el asegurado era un estafador que se dedicaba a vender los motores que presuntamente le habían robado, algo que más tarde acabaría comprobando la compañía de seguros. Cuando la nave industrial fue registrada por orden del juez, los motores fueron encontrados.

Los motores, que estaban siendo vendidos, habían sido declarados robados.

Los motores, que estaban siendo vendidos, habían sido declarados robados.

7. El abogado de ‘víctimas’ de accidentes

Un abogado captaba a lesionados para hacerlos pasar por víctimas de accidentes de circulación, a las que representaba en los pleitos. Para lograr esta tarea, el letrado contaba con la ayuda de una clínica de rehabilitación que, en lugar de facturas, emitía albaranes falsos.

La investigación destapó nada menos que a ocho lesionados ficticios y se ahorró una cantidad de 57.000 euros en indemnizaciones.

8. Los atunes ‘perdidos’

Será difícil que el traslado de unos atunes vivos en jaulas por parte de una compañía dedicada a la cría de pescado vuelva a ser tan famoso. Ésta contrató una póliza para cubrir el transporte de estos productos hacia unas granjas de engorde ubicadas en las costas de Alicante y Murcia.

La empresa asegurada declaró un siniestro por la pérdida de los atunes e informó de que el buque que remolcaba las jaulas sufrió una rotura del timón, por lo que tuvo que ser asistido por otra embarcación y remolcado a tierra.

El caso de los atunes 'perdidos', una de las estafas más famosas.

El caso de los atunes ‘perdidos’, una de las estafas más famosas.

Buena parte del cargamento desapareció al estar dañadas las jaulas, pero la aseguradora observó que la posición geográfica de éstas con los atunes no concordaba con los puntos de recogida indicados en el diario de navegación del buque. Además, la embarcación no presentaba daños en el timón y ni siquiera había constancia alguna de los servicios públicos de salvamento marítimo.

Los rumores de la inexistencia de accidente alguno en las jaulas no tardaron en llegar, junto con el de la venta de los famosos atunes a un comprador distinto del previsto en la póliza. Finalmente, dicho comprador confirmó la transacción y la entidad aseguradora constató que la empresa había contratado los servicios de un buzo para romper las jaulas y simular así el siniestro.

9. La deseada incapacidad permanente

Esta vez, el protagonismo fue para un siniestro ocurrido en Cantabria en el que se vieron implicados dos vehículos que colisionaron tras no respetar uno de ellos la preferencia de paso e invadir el carril. Los dos conductores, que presuntamente sufrieron lesiones, tenían contratadas pólizas individuales con tres compañías de seguros distintas, y reclamaron una indemnización por lesiones y una incapacidad permanente absoluta.

Dos coches colisionaron a conciencia en uno de los intentos de fraude.

Dos coches colisionaron a conciencia, uno de los engaños al seguro más llamativos.

Las declaraciones del conductor que causó el accidente hicieron sospechar a la aseguradora, ya que alegó que parecía que las víctimas habían buscado colisionar. La existencia de un multiaseguramiento hizo pensar a los tramitadores del siniestro que a los afectados podría motivarles un enriquecimiento ilícito.

La investigación de las tres aseguradoras implicadas puso en evidencia que los accidentados se encontraban en buen estado y que las lesiones que reclamaban eran simuladas.

10. Pólizas de accidentes para defraudar más de medio millón

Era necesario incluir el más reciente y actual de todos, pese a no estar premiado aún por el Concurso Sectorial (al ser un caso de este año).

La detención de 144 personas que formaban parte de una red que defraudó nada menos que 1,5 millones de euros con pólizas de accidentes. Un exagente comercial de seguros de El Puerto de Santa María (Cádiz) ha sido el principal imputado en la operación.

La red, con partes médicos falsos, cobraban pólizas de incapacidad laboral temporal. La organización criminal estafó de esta forma a varias entidades aseguradoras, llegando a ocasionar un perjuicio de hasta 1.500.000 euros.

Los estafadores se aprovechan de documentos falsificados.

Los estafadores se aprovechan de documentos falsificados para realizar estafas al seguro.

Hasta seis compañías aseguradoras fueron perjudicadas por una trama que simuló 330 siniestros al amparo de partes facultativos falsificados en 25 hospitales y centros sanitarios del Servicio Andaluz de Salud. Una compleja estrategia delictiva construida gracias a la actividad laboral.

Los fraudes al seguro aumentan… y arrastran consecuencias

El XXII Concurso, celebrado el pasado mes de abril y que registró los datos de 2015, destapó hasta 306.000 intentos de estafa a compañías aseguradoras, y tuvieron un impacto de 550 millones de euros. Esa es la estimación que llevaron a cabo las entidades a través de un sondeo elaborado por UNESPA.

Más de 300 millares de reclamaciones que se convirtieron en estafas por siniestros simulados, inducidos e inventados, y de aquellos incidentes fortuitos en los que los perjuicios padecidos fueron exagerados por las ‘víctimas’.

Unas cifras que, según explica la UNESPA, son una muestra de que los fraudes son obra de un colectivo minoritario que tiene el objetivo de lucrarse ilícitamente a costa del resto de asegurados. Según el estudio, el seguro de automóviles se sitúa en cabeza con más de la mitad de los importes reclamados de manera ilícita (53%), seguido por los engaños al seguro de hogar (20%).

El aumento de fraudes al seguro preocupa a las compañías españolas.

El aumento de fraudes al seguro preocupa a las compañías españolas.

Los fraudes se originan de muchas formas, y muchos de los que intentan llevarlos a cabo, auténticos profesionales en lo suyo, son marcados por las compañías para evitar que sigan ejerciendo sus ‘artimañas’ en otras entidades aseguradoras.

Además de perder derecho a las indemnizaciones, las consecuencias penales llegan de igual forma al tratarse de delitos de estafa en los que el condenado puede acabar en prisión además de llevarse la sanción correspondiente.

Países donde se defrauda mucho a las aseguradoras

Esperemos que no. Llegar a algo parecido en España significaría que el repertorio de soluciones se nos está acabando, y el de nuestra paciencia también.

En países como Rusia, ésta ha llegado a su límite debido a los fraudes al seguro y la opción demostrar que no eres culpable de un accidente o que has sido víctima de una extorsión es tan necesaria que ha provocado que muchos de los conductores hayan optado por incorporar una cámara en su coche. De esta forma, pueden grabar así todo lo que sucede en la carretera, animados incluso por las propias compañías de seguros.

El objetivo no es otro que el de demostrar su inocencia en caso de litigio. Las ventas de estas cámaras en el país del este de Europa se han multiplicado cada año ya que se han convertido en una herramienta indispensable para evitar fraudes como fingir un atropello o provocar ser alcanzado por el coche que circula detrás, frenando bruscamente e incluso con la marcha atrás.

Muchos conductores han optado por incorporar cámaras a sus coches en Rusia.

Muchos conductores han optado por incorporar cámaras a sus coches en Rusia.

Lo cierto es que por muy surrealistas, incluso cómicos, que puedan ser algunos de los casos de fraude, cuando éstos son ejecutados nos afecta a todos. Se trata de un gran problema común.

Las compañías invierten importantes cantidades económicas para investigar y detectar todas las estafas, lo que repercute inevitablemente en la prima anual del resto de asegurados. Un motivo más para evitar este tipo de situaciones desagradables y problemáticas que no benefician a nadie.

Ahora es tu turno. ¿Qué te ha parecido este artículo? ¿Conoces otros casos relacionados con fraudes al seguro? ¡No dejes de comentar y contarnos con detalle!

Los 10 fraudes al seguro más sorprendentes de los últimos años
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Un comentario

  1. Un coche que da varias vueltas de campana y el conductor solo sufre un rasguño en la mano, ¿qué tiene eso de sospechoso?… xD

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