Una ONG trabaja con las mascotas radiactivas de Chernóbil

El 26 de abril de 1986 el reactor nº4 de la central nuclear de Chernóbil explotó obligando a que 120.000 personas fueran evacuadas de forma inmediata dejando atrás vidas y mascotas. Una ONG trabaja esterilizando a los numerosos perros y gatos radiactivos que hoy habitan la ciudad muerta de Chernóbil.

La ONG Clean Futures Fund, una organización internacional dedicada a la limpieza de zonas devastadas por catástrofes de todo tipo, lleva meses trabajando en las proximidades de lo que un día fue la central nuclear de Chernóbil. 

El 29 de abril de 1986 el reactor número 4 de esta central, bautizada como Vladimir Ilich Lenin, explotó liberando enormes cantidades de materiales altamente peligrosos como dióxido de uranio, carburo de boro, óxido de europio, erbio, etc, lo que obligó a que 120.000 personas fueran evacuadas en cuestión de horas dejando atrás vidas, propiedades y mascotas.

Como medida de protección las autoridades rusas crearon un área de 30 kilómetros de radio con epicentro en Chernóbil, una “zona de nadie” por la que deambulan unos novecientos perros asilvestrados y un número incalculable de gatos, descendientes de aquellas mascotas que los habitantes de la ciudad tuvieron que abandonar en su huida.

En la actualidad en la vieja central nuclear trabajan unas 3.500 personas encargadas de vigilar que el sarcófago bajo el que está enterrada la central no presenta fugas y que son los malamente alimentan a unos perros y gatos que es mejor no tocar, dado que se trata de animales altamente radiactivos que en algunos casos ya se han cruzado con lobos y gatos monteses.

El trabajo de Clean Futures Fund no es salvar la vida de los perros y gatos que vagabundean por la ciudad abandonada que hoy es Chernóbil, sino impedir que continúen multiplicándose en un área donde debido a los altos índices de  radioactividad existentes treinta años después de la catástrofe se ha comprobado que fauna y flora presentan casos de desarrollos anómalos.

Gracias a una generosa campaña internacional de “crowfounding” hasta el momento se han podido capturar y esterilizar más de 300 perros y gatos y la presencia en la zona de Clean futures Fund continuará mientras las condiciones climatológicas lo permitan. En primavera regresarán para continuar con una labor fundamental para impedir que estos animales incrementen su población.

Las mascotas radioactivas de Chernóbil son protagonistas de un cortometraje realizado por Cloth Map, donde pueden verse a adorables cachorros que buscan una mano amiga que los acaricie y juegue con ellos, algo extremadamente arriesgado dado el número de partículas radiactivas que portan esos pequeños animales en su pelaje y en su propio cuerpo.

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