El riesgo: factor clave de cualquier seguro

¿Por qué varía el precio de una aseguradora a otra? ¿Por qué me sube el seguro del coche si incluyo a mi hijo de 19 años? Estas y muchas más preguntas son las que nos hacemos casi a diario, y todas ellas tienen una respuesta común: todo depende del riesgo.

Una persona tirando unos dados.

Vamos a hablar sobre la principal base donde se asienta cualquier tipo de seguro: el riesgo.

Antes de nada será la compañía aseguradora la que valore económicamente el riesgo a asegurar para ver si lo acepta o lo rechaza. En caso de aceptarlo, y pasar a hacerse cargo de él, establecerá un determinado precio que tendremos que asumir nosotros como asegurados.

Para establecer este precio, la aseguradora tiene el deber y la obligación de preguntarnos todo aquello que crea oportuno para poder definir perfectamente el tipo de riesgo a asegurar. Nosotros por nuestra parte, también tenemos la obligación, antes de firmar el contrato, de comunicar a nuestra aseguradora todas las circunstancias que conozcamos sobre el riesgo que nos van a cubrir.  Todos estos deberes y obligaciones tanto nuestros como de la aseguradora, los podemos encontrar dentro de la Ley del Contrato del Seguro.

El riesgo es el factor clave que va a determinar todo nuestro contrato de seguro, desde el principio hasta el final del mismo. Siempre estará presente y será regulado por la Ley del Contrato del Seguro de la que hemos hablado anteriormente, que se manifiesta al respecto diciendo que nuestro contrato de seguro será nulo si en el momento de la firma del mismo no existe ningún riesgo o ya ha ocurrido el siniestro.

Por ejemplo, si queremos hacer un seguro de vida a una persona que ya ha fallecido, no sería posible, puesto que el riesgo ya no existe. Si tenemos un accidente con nuestro coche que no disponía de ningún tipo de seguro, y queremos contratar uno para que lo cubra, tampoco será posible, pues el siniestro ya se ha dado.

La solicitud de nuestro contrato de seguro

Todo este proceso se da lugar en un documento llamado solicitud, que usaremos como futuros asegurados para requerir los servicios de la aseguradora, que se hará cargo de la cobertura de nuestro riesgo.

Dentro de la solicitud, se encuentra el cuestionario, el sitio idóneo donde nuestra aseguradora nos preguntará acerca de todo aquello que considere necesario para evaluar nuestro riesgo a asegurar. Estamos obligados a contestar a todo aquello de lo que tengamos conocimiento.

Documentos con la forma de un contrato de seguro

Las preguntas variarán en función del ramo de seguros del que se trate y de la compañía aseguradora que las haga. Si por ejemplo, queremos contratar un seguro de vida, las preguntas serán acerca de nuestro estado de salud y de los antecedentes familiares que tengamos. Si se trata de un seguro de coche, los caballos, la antigüedad o el color del automóvil serán las preguntas que nos hagan. Si en cambio, se trata de un seguro contra incendios, las preguntas irán destinadas a saber el material de construcción del edificio, el número de plantas o la distancia a la que se encuentra el parque de bomberos más cercano.

Va a ser en este documento donde se exponga todo acerca de nuestro futuro seguro. Si lo rellenamos mal podemos generar un gran desequilibrio para cualquiera de las partes. Esto nunca no debe suceder.

El riesgo cambia a lo largo del tiempo

Una vez que tengamos nuestro seguro contratado, no debemos dejar que el riesgo pase desapercibido, pues es algo que puede cambiar constantemente y debemos estar pendientes de ello. Tenemos el deber y la obligación de comunicar a nuestra aseguradora cualquier cambio que efectúe nuestro riesgo, ya sea porque se agrave, o por el contrario, porque disminuya. Un caso habitual que agrava el seguro del coche, es que una persona de 43 años, por ejemplo, cubierto por su seguro del automóvil, permita conducir a su hijo de 19 años que se acaba de sacar el carnet de conducir. Un ejemplo del caso contrario, de una disminución del riesgo, sería instalar una alarma antirrobo en nuestra casa que dispone de seguro del hogar.

Esperemos que os haya servido de ayuda nuestro artículo, y ya sabéis, si necesitáis un seguro de cualquier tipo ¡Terránea os ayuda a conseguir el que mejor se adapte a vuestras necesidades y al mejor precio!

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