San Valentín perruno: ¿Pueden enamorarse los perros?

A punto de celebrar San Valentín y a pesar de que cine nos ha brindado dos historias de amor perrunas como “101 Dálmatas” y “La dama y el vagabundo”, lo cierto es que los científicos no se ponen de acuerdo en si los perros tienen o no tienen la capacidad de enamorarse, aunque si que existe consenso en que en determinadas circunstancias nuestras mascotas pueden segregar oxitocina, una sustancia popularmente conocida como la “hormona del amor”.

¿Pero entonces existe o no existe el amor entre perros? En el bando del NO estarían los científicos que apoyan la tesis de que los perros no tienen la capacidad de enamorarse, al igual que entre los cánidos tampoco existe la homosexualidad como si sucede, por ejemplo, entre los elefantes, los leones o los bisontes, de ahí que cualquier muestra de homosexualidad entre perros sea una cuestión de dominación más que de amor.

Quienes creen que los perros NO se enamoran entienden que cualquier relación entre sexos tiene un carácter reproductor produciéndose fundamentalmente durante la fase de Estro de las hembras, un periodo de unos nueve días de duración posterior al Proestro y donde tienen lugar los apareamientos .

Por el contrario los partidarios del SI defienden que si los perros pueden segregar oxitocina eso significa que, como sucede en los humanos, también pueden sentir amor, tanto hacia sus dueños como hacia otros animales de su misma especie, afirmando incluso que ese amor puede ser más intenso y verdadero que el que sienten las personas.

Según estas tesis los perros socializados que viven en ambientes familiares son capaces de desarrollar una mayor sensibilidad emocional y en ese escenario el amor que reciben lo devuelven con un efecto “boomerang”, teniendo en cuenta que es entre uno y dos años cuando nuestras mascotas se desarrollan mentalmente como si fueran humanos.

A parte de las cinematográficas existen múltiples historias de amor entre perros, una de las más famosas fue la que vivieron Bella y Edward. La perra (Bella) estaba esterilizada y por lo tanto no entraba en celo, lo que no impidió que abandonara el confort de su casa y se fuera a vivir con el “amor de su vida” (Edward), un perro callejero.

Y hablando precisamente de amores perrunos y de San Valentín hay que recordar que ya existen aplicaciones para dispositivos móviles como Tindog, Cute or Not o Zoa, mediante las cuales nuestras mascotas pueden tener la oportunidad de encontrar a su “media naranja” y vivir su particular historia de amor.

Calcula el seguro para tu perro

San Valentín perruno: ¿Pueden enamorarse los perros?
5 (100%) 1 vote

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *