Territorio de Zaguates: Un santuario donde viven más de 600 perros abandonados

Su fundadora Lya Battle comenzó  adoptando a Diego, un schnauzer de quince años, y junto a su marido fundó un santuario para “zaguates”, nombre que reciben en Costa Rica los perros abandonados y sin dueño.

Estando de visita en un refugio local en Costa Rica, Lya Battle se percató de la presencia de Diego, un schnauzer de quince años que no pasaba por su mejor momento de salud. Esta mujer recuerda cómo aquel pequeño animal captó rápidamente su atención: “Era tarde e iban a cerrar, pero pude escuchar como decían que aquel perro tenía que pasar por el quirófano”.

En un primer momento Lya pensó que se trataba de una de las habituales castraciones a las que son sometidos los perros abandonados para evitar que se multipliquen sin control, pero le resultaba extraño que hubieran esperado a última hora para realizar la intervención. Lya tardó poco en percatarse de que Diego no iba a ser castrado, sino sacrificado,  y en ese preciso instante decidió adoptarlo.

En Costa Rica son miles los perros abandonados y sin dueño (zaguates) que vagabundean por las calles y que necesitan ser rescatados y adoptados, pero en este país centromericano apenas existen unos pocos refugios en funcionamiento y lo habitual es que estos centros estén casi siempre saturados de animales.

Ante esta difícil problemática Lya Battle decidió iniciar una cruzada personal. Su objetivo era salvar del abandono a todos los perros que pudiera, centrando inicialmente sus esfuerzos en aquellos animales más viejos y que por su edad o por su precaria salud estaban necesitados de cuidados especiales urgentes.

Al principio Lya y su marido Álvaro Saumet fueron reuniendo a los perros en la pequeña finca donde vivían, que pronto se les quedó pequeña dado que el número de animales creció rápidamente hasta alcanzar el centenar. Fue entonces cuando la pareja decidió que había llegado el momento de mudarse a una finca de mayores dimensiones.

De esta forma en 2009 Lya y Álvaro fundaron “Territorio de Zaguates”, un santuario para perros abandonados donde actualmente viven en total libertad más de seiscientos animales y donde la pareja trabaja en su cuidado con la ayuda de un nutrido grupo de voluntarios que, incluso, han puesto en marcha un proyecto de internet destinado a promover las adopciones de perros en Costa Rica.

Por cierto, que Diego, a pesar de los malos pronósticos que le dieron los veterinarios, aún convivió cuatro años con Lya.

Territorio de Zaguates: Un santuario donde viven más de 600 perros abandonados

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