Los mejores caballos para salto

El salto es una modalidad que cada día tiene más adeptos y que combina lo fascinante que pueden llegar a ser estos animales, junto con la elegancia de ver al jinete y  al animal desplegarse del suelo de forma coordinada.

Si eres un amante de los caballos y un aficionado a los deportes ecuestres, te recomendamos que eches un ojo al siguiente artículo.

Cuando pensamos en disciplinas deportivas en las que intervengan caballos, la primera que viene a la cabeza es el salto. De la complejidad de la disciplina deriva la necesidad de encontrar a los mejores caballos.

Un jinete salta con su caballo durante una competición

¿Cuáles son las mejores razas para salto?

Las razas que más destacan esta modalidad son los denominados Warmbloods: una serie de caballos originarios de zonas europeas, y diversificados en distintas razas. Sus virtudes y forma física han hecho que estén presentes en una gran variedad de certámenes ecuestres.

Warmblood Hannoveriano

De origen alemán, es el caballo de salto por excelencia. De hecho, la World Breed Federation for Sport Horses lo reconoce como “el mejor de todos”.

Su origen alemán, determinó la exigencia en su desarrollo y crianza, hasta conformar una raza que destaca por sus aproximadamente 160 cm, su cuello largo y fino y un dorso largo que termina en una grupa musculosa. Además, su cola es de inserción alta, y su cabeza de gran ligereza.

Por otra parte, destaca su apariencia atlética y elástica, combinada con un temperamento dócil y lleno de vitalidad. Esto lo convierten en un aliado perfecto para el salto.

Ahora bien, pueden llegar a ser algo testaduros, por ello, es necesario proporcionarles una buena disciplina: de esta forma, su carácter fuerte dará pie a una gran docilidad y seguridad en sus movimientos.

Warmblood Silla Francés

Con una gran influencia inglesa, este caballo se caracteriza por su robusta constitución ósea, una altura de entre 255 y 270 cm, y unas espaldas ligeramente inclinadas.

Además, su cabeza destaca por poseer una curva muy arqueada, la cual da lugar a una gran capacidad de movimientos de la misma. Por otra parte, su agilidad y flexibilidad propician una zancada amplia.

Y en cuanto a su temperamento, se trata una raza sencilla de entrenar por su inteligencia y capacidad de aprendizaje, valentía y elegancia.

Warmblood Oldenburgo

Esta raza tiene sus orígenes en la Baja Sajonia, lo que antiguamente se denominaba como Gran Ducado de Oldenburg (del que deriva su nombre).

Inicialmente fue criado para el enganche, y aunque fue empleado en batallas  y siempre ha sido considerado como un caballo de carro, ahora su presencia en deportes ecuestres es muy importante.

En cuanto a su físico: sus miembros son cortos, su dorso es fuerte y  su altura oscila entre los 160 cm y los 172 cm. Las capas habituales son el castaño, el alazán y el negro.

Además, no solo tiene éxito en el salto, sino que también destaca su capacidad para las carreras.

Un caballo realiza un salto

Warmblood Kwpn o Warmblood holandés

El Warmblood holandés proviene de Holanda, y entre sus características físicas destacan: su cuello musculoso, su cruz prominente, su cabeza elegante y cuello largo, y sus aproximados 160 cm llenos de belleza.

Además, destaca por ser un caballo criado de forma muy selectiva para conseguir el máximo nivel; por ello, es una raza polifacética, tranquila y constante, presente en la mayor parte de modalidades deportivas ecuestres.

Warmblood Westfaliano

El nombre de esta raza deriva de la región Nordrehein-Westfalen en Alemania, y desde el siglo XX se ha ido constituyendo como una de las mejores razas de competición del mundo, y una de las más famosas en Alemania.

Su físico destaca por la armonía de sus proporciones y su cuello musculado,  creando un cuerpo de gran amplitud y perfiles rectilíneos.

Además, su temperamento revela su inteligencia, dulzura y equilibrio. Se trata de un caballo muy dócil que ya ha sido escogido por muchos jinetes, dado que su carácter facilita su entrenamiento.

Warmblood Holsteiner

Se trata de una raza de origen alemán, que durante muchos siglos fue empleada para montar, el enganche y las labores agrícolas. Sin embargo, cuando en el siglo XX los criadores comenzaron a producir ejemplares más ligeros (dado que ya no se empleaban para las labores anteriormente mencionadas), estos caballos empezaron a mostrar sus grandes habilidades para el deporte y el salto.

Un caballo de la raza Warmblood Holsteiner

Destaca su cuerpo bien desarrollado, su cabeza pequeña y sus cuartos traseros fuertes. Además, su carácter es apacible, obediente y fácil. Cabe mencionar, que no sólo es una de las razas de más antigüedad en Alemania, también es una de las razas europeas más antiguas.

Warmblood Belga

El caballo Belga hereda su físico del Pura Sangre: su cabeza es atractiva y muscular y su dorso es fuerte y de gran amplitud.

Tres equinos de la raza belga

La gran capacidad que presenta para el salto se debe a su ligereza en los movimientos, y su carácter complaciente y voluntarioso.

Warmblood Lusitano

Y si como hemos dicho anteriormente, los mejores caballos europeos provienen de Europa, no podíamos pasar por alto el conocido caballo Lusitano.

Su origen se ubica en la Península Ibérica, y fue empleado en la antigüedad con fines agrícolas, ganaderos y para la guerra.

Sin embargo, la fortaleza de sus extremidades y tronco, su alzada de entre 150 y 160 cm y su cola baja muestran su capacidad para los ejercicios de alta escuela.

Su carácter destaca por su inteligencia y habilidad para mantenerse tranquilo, pese a que el ambiente cambie; esto unido a su capacidad atlética, explica su empleo en el salto.

Warmblood Trakhener

El Trakhener es un caballo originario de Prusia, cuya alzada oscila entre los 160 y 175 cm. Su cabeza es cincelada, con un cuello bien posicionado, sus cuartos traseros fuertes y su estructura rectangular. Todo ello demuestra una notable elegancia y porte.

Destaca su trote, en el que parece que se eleva largo tiempo del suelo, de ahí que muchas veces, sea reconocido por su “trote flotante”.  Lo más relevante de su comportamiento es su energía y resistencia, dos cualidades indispensables para la práctica de deporte, y que ya han conquistado a muchos aficionados del salto.

El caballo de la raza de nombre Trakehner

Como veis, Europa es el lugar que tradicionalmente  ha albergado a los mejores caballos para el salto. De hecho, el primer concurso de salto tuvo lugar en Irlanda en el año 1865. Desde entonces, las competiciones se extendieron por Inglaterra, para luego difundirse por el resto de Europa.

En 1921 se funda la Federación Ecuestre Internacional (FEI), lo que permitió la homologación de las reglas de los deportes y competiciones ecuestres, terminando de cobrar fuerza  la disciplina del salto de obstáculos.

Desde entonces, el interés de quienes lo practican por encontrar los mejores ejemplares para esta modalidad no ha parado de crecer.

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